El pasado viernes 27 de junio, en el marco del nuevo proyecto institucional «Conexión y Acción», se llevó a cabo la jornada-conversatorio «Sembrar Ternura, Cosechar Comunidad». El encuentro se propuso como un espacio para la reflexión y el debate en conmemoración del natalicio de Enrique Pichón Riviere y del «Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas».
La apertura estuvo a cargo del Licenciado Diego Rotundo, cuya disertación se tituló «Derecho a la accesibilidad y dispositivos de bajo umbral». Durante su exposición, abordó las complejidades del consumo problemático de sustancias y señaló que «el castigo a los usuarios no garantiza la atención, ni conlleva a un tratamiento adecuado a sus necesidades y posibilidades». Por el contrario, afirmó que esta mirada punitiva «aleja y dificulta el acceso a los sistemas de acompañamiento y tratamiento».
Asimismo, Rotundo enfatizó la necesidad de «cambiar el enfoque sobre los abordajes» para que el Estado pueda aplicar políticas efectivas de «cuidado, acceso y reducción de daños». Subrayó la importancia de «generar espacios que no estén estigmatizados» y planteó un punto clave: «el umbral mínimo no es la abstinencia obligatoria» para poder acceder a un dispositivo de ayuda.
A continuación, la Dra. Susana Gacias invitó a los presentes a «Repensar a Pichón Riviere» en la actualidad. Su charla se centró en los vínculos y cómo estos son mediatizados por la tecnología. «El tránsito y el conocimiento del mundo, mediatizado por la tecnología, también nos hace ser de otro modo. La virtualidad ha propuesto y ha facilitado otro modo de grupos», explicó. La disertante también profundizó en la subjetividad, destacando que su historia «es absolutamente intransferible e imposible de ser negada».
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Alan Maidana, quien presentó «Poesía de la incertidumbre en tiempos de demencia», una serie de textos propios en homenaje al legado de Vicente Zito Lema en derechos humanos, psicología social y poesía. Maidana describió a la poesía como una forma de «encuentro y reencuentro», un vehículo para explorar la belleza incluso en la tristeza y la angustia. En su reflexión, enfatizó la dificultad de mantener la sensibilidad en un sistema que prioriza la productividad y propuso la creación de más espacios comunes para los encuentros artísticos como acto de resistencia.
Crónica original por Aldana Jaquelina Lopez Gesser, estudiante de la Tecnicatura Superior en Periodismo Deportivo.




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